Oculus Rift. Ese oscuro objeto de deseo.

Tengo que reconocer que cuando hablo del Oculus, un calambre recorre mi espina dorsal, mi cuerpo se agita y la piel se pone de gallina:

Emoción, pura emoción.

Cuando veo un vídeo de alguien escéptico probandolo por primera vez y diciendo “Holy Shit! WoW oh Wow! Oh Man… no fucking way this is really happening!” el sentimiento es igual que cuando llegó la primera videoconsola (Nintendo!) a casa:

Esto va a ser lo más grande en años.

Y esto ocurre porque, sinceramente, todos nosotros nunca llegamos a pensar que viviríamos para ver y sentir lo que Oculus VR promete traernos a nuestros salones en los próximos años. Cuando grandes de la historia del videojuego como Gabe Newell, John Carmack, Cliff Bleszinski, David Helgason avalan el proyecto y lo cuentan emocionados… algo pasa.

Si no lo has visto ya, los próximos minutos de este vídeo te harán soñar:

Hasta que el bueno de Palmer Luckey, mi sensación es que la industria del videojuego se encontraba en un momento de semiestancamiento. Las propuestas de Kinect o el mando de Wii/Wii U, son novedades, pero que no terminan de revolucionar, o no sirven para todo el mundo.

Pero esto… ¡ay amigos! esto es distinto. 

Si algo lleva en su ADN la quintaesencia del Gamer – y que hasta ahora siempre había sufrido fracaso tras fracaso – eso es la realidad virtual.

¿PaperDude VR? Como decía antes, una mera anécdota. Curiosa, si, pero una simple anécdota en lo que se debería estar cocinando. Una mera prueba piloto

…lo realmente interesante es lo que está por venir. Un gadget orientado a mercado masivo. Ninguna consola de nueva generación se debería vender sin el.

Porque… ya nada será lo mismo.

Como se suele decir, estamos ante un “Game Changer”, algo que cambiará la industria con un impacto similar (o mayor) que el que tuvo iPhone en el mundo de los Smartphones.

El mundo de los MMORPG’s se tambaleará. los RPG’s convencionales, shooters, juegos de conducción, simuladores de vuelo… No sé si Blizzard está en conversaciones con Palmer Luckey para su proyecto Titan, pero si no lo está… pierden minutos valiosisimos. Y si lo está… beware of Blizzard.

Una nueva época dorada de los videojuegos está por llegar. Y viene de la mano de un proyecto que empezó a gestarsecomo todo lo que realmente importa a día de hoy en un garaje.