Hace un par de semanas leía dos artículos interesantes en Xatakamovil sobre Telegram y las aplicaciones que habían llegado al mercado de móviles para romper el mercado y se quedaron en nada.

El primer articulo era de Javier Pastor (@javipas en Twitter) que hacía un análisis sobre la propuesta de valor principal de Telegram frente a otras apuestas del sector: la privacidad de las conversaciones y la gratuidad de la aplicación.

Gratuidad y Privacidad

A bote pronto, ambas propuestas chocan en la mente de cualquiera que lo piense un minuto: Si es gratis y es totalmente seguro… de donde sale el dinero para asumir los costes?. Echando un vistazo en la web es su promesa de servicio. Supongamos que es 100% cierto ambas características de la aplicación.

La primera, la gratuidad, es siempre algo interesante pero… ya lo hicieron los Simpsons. Dicho de otro modo, LINE ya estuvo allí y en un momento todavía más sencillo para entrar al mercado por todo el ruido que se generó por que mucha gente tenía que empezar a pagar por Whatsapp.

Si en aquel momento Whatsapp no claudicó a pesar de la millonada en publicidad que se dejo LINE en medios masivos, es difícil pensar que lo vaya a hacer ahora. Sobre todo porque muchos de los que eran reacios a tener que pagar por la APP ya han pasado por el aro y han visto que no es algo tan traumático: no se han quedado en la calle porque un hacker ruso le haya robado los millones de su cuenta del banco 😛

La segunda característica – la privacidad – entiendo que la unen junto a la gratuidad para buscar una propuesta de valor unificada.

Aquí no quiero detenerme mucho, solo diré que desde el momento en el que la clave más usada en el mundo es “123456” y la segunda es “password”, queda patente que a la gente la seguridad se la trae al absoluto pairo (mientras que no sea algo extremadamente delicado).

La tercera y no dicha propuesta de valor: El Open Source

Existe una tercera propuesta de diferenciación no mencionada anteriormente a propósito. Esta propuesta se basa en que Telegram es Open Source (aunque todavía no del todo). Si bien es loable el que apuesten por una aplicación Open Source, intentar llegar a la masa con este mensaje… complicado.

Seguramente conozcas gente que tienen un conocimiento medio sobre tecnología. Plantéate decirles esto: “Eh! Pasate a Telegram! Es Open Source!

Lo más probable es que primero te pregunten “que coño es eso” y lo segundo es que cuando se lo expliques te digan “y que coño me importa a mi“.

¿Está entonces Telegram destinada al fracaso?

Particularme opino que sí. O más bien a no llegar a ser el principal producto de mensajería instantánea, y ni siquiera el segundo.

Creo que es ridiculamente difícil destronar a alguien que ha conseguido hacer de su nombre un verbo para comunicarse (wassapearse) o generado un debate nacional en cada bar de cada ciudad sobre el significado real del doble check.

Hay pocos ejemplos de productos o servicios que se hayan incorporado en nuestras vidas de esta manera y diría (poniendo la mano en el fuego) que ninguno de ellos lo había conseguido en un espacio de tiempo tan corto.

La propuesta de Telegram, que rivaliza con LINE a nivel de gratuidad, juega con un elemento que no divierte a nadie: el miedo. El miedo a perder la privacidad de un mensaje que en muchos casos le importa un bledo a quien hipoteticamente pueda interceptarlo. Y mientras no estemos en un momento de crisis donde la mayor preocupación para a sociedad sea la privacidad en lugar del paro o el futbol, no hay un hueco especialmente grande para Telegram.

¿Cual sería entonces el elemento que cualquier Startup tendría que buscar para diferenciarse y poder hacer frente a Whatsapp?

Esa pregunta ya es más complicada de responder y aunque creo que llegará el día que veamos a Whatsapp caer en picado, no veo que vaya a ser a corto plazo.

Solo veo dos caminos posibles, uno pasa por la Gamificación bien estructurada y planteada.

Y no me refiero a que puedas jugar entre los usuarios del chat – que también – si no a una estructura que incentive que busques nuevos compañeros de chat/juego, que incentive compartir y chatear y que mezcle conceptos que hemos visto por separado en aplicaciones como Foursquare o Miso, así como elementos que den sensación de progresión con el tiempo al usar la APP.

Y todo de una forma integrada a la perfección sin que parezca una amalgama de features. Quizás aquí el hecho de que Telegram sea Open Source haga que otros puedan crear esta capa de gamificación.

El otro camino, más complejo, sería el de premiar a los usuarios por el uso. Mediante premios reales basados, por ejemplo, en el visionado de la publicidad o el rellenado de encuestas rapidas (de si o no). Ya han salido propuestas de este estilo y no se han comido un colín ya que obligaba a que todos los usuarios tuvieran que entrar en el juego de la publicidad (aparte de que las apps estaban todavía en un estado lamentable de desarrollo) y no han terminado de cuajar.

Y esto es todo. ¿Se os ocurren alguna otra vía por la que se pudiera destronar a Whatspp? (Que no sea quemando sus servidores!).