Era más o menos previsible, 32 millones de dólares eran demasiados millones.

La época para lanzar la campaña quizás no fue la mejor, Agosto es una época estival donde la gente prioriza sus gastos y las vacaciones o la previsión de gastos en Septiembre (sobre todo si tienes hijos) están por delante de todo. Organizarla en una fecha intermedia como Octubre o una fecha de gastos más ligados al consumo de regalo (Noviembre) quizás hubiera tenido mejores números.

Pero ¿32 millones?

Suena demasiado, sobre todo porque la comunidad de Linux es limitada y el mercado de consumo ya tiene suficiente con Android, iOS o Lumia. E incluso dentro de la comunidad de Linux hay gente que no quiere/necesita/busca un teléfono como el que propone Ubuntu: con Android pueden hacer lo que les venga en gana.

 695 dólares es un precio demasiado alto.

5.674 personas han elegido la opción de “pre-compra”, eso son apenas 4 millones. La gente detrás de Ubuntu Edge tendrá que hacer sus lecturas, pero apuntar a un equipo de prestaciones extremadamente altas a un precio tan alto y necesitando tanto dinero para la campaña, no parece que encaje demasiado.

No había escalones intermedios entre 50 y 695 dólares. Hasta Apple tiene que recurrir a las subvenciones u otros medios de pago para vender sus teléfonos por encima de los 600 dólares, y es Apple (la gente paga el precio de la marca en esos 600 dólares).

¿Esperaban que aquí fuera distinto?

El mercado compra equipos de marca “desconocida” porque el precio es inferior. Posicionarse como marca desconocida y con un precio por encima de un S4… no termina de encajar.

En definitiva, una propuesta interesante que al no tener el respaldo de la comunidad y lanzarse en una fecha complicada se queda en nada. Tendrán que buscar otras maneras de poder seguir adelante.

[ La campaña de Indiegogo | Web oficial ]